¿Has observado una abeja zumbando en tu jardín? Mientras observas
esa abeja, verás que no está preocupada por nada. Está gozando de toda
la belleza de las flores que Dios ha provisto para ella. Está tan
ocupada y contenta como puede estar una abeja.
Amiguita: ¿Qué te hace feliz? Me hace feliz.....
Felicidad es hacer el último gol en un juego de futbol.
Felicidad es ser la persona más popular en mi clase.
Felicidad es tener mi propia muñeca. Todos deseamos ser felices, ¿no es así? ¿Te sorprendería saber
que Dios desea que seas feliz? Pues así es, pero puede sorprenderte el
saber que lo que Jesús dijo acerca de la felicidad es bastante diferente
de lo que tú y yo esperamos. Muchos de nosotros pensamos que el ser
feliz quiere decir el tener mucho dinero, suficiente para comer, tener
alguien que cuide de nosotros y ser aceptados por todos. Pero eso no fue
lo que Jesús dijo.
Un día Jesús subió al lado de una montaña. Se sentó, reunió a
sus discípulos alrededor de él y comenzó a enseñarles acerca de ser
feliz. Aunque lo que voy a decirles no es exactamente lo que Jesús dijo,
creo que nos ayudarán a entender lo que él enseñó.
Él dijo algo así:
+Sé feliz cuando te sientas pobre en espíritu porque entonces sabrás que tus riquezas están en el reino de los cielos.
+Sé feliz cuando sientas que has perdido lo que significaba
más para tí, porque entonces será cuando sentirás el amor de Aquel que
es el más preciado.
+Sé feliz con lo que tienes, porque entonces encontrarás que tu Padre celestial te proveerá de todo lo que necesitas.
+Sé feliz cuando sufras de hambre por las cosas de Dios, porque encontrarás que sólo él te satisfacerá.
+Sé feliz cuando cuides de otros, porque es al cuidar a otros que sentirás que tienes un Padre celestial que cuida de ti.
+Sé feliz cuando tu corazón esté bien con Dios porque es entonces cuando verás que Dios está trabajando en el mundo que te rodea.
+Sé feliz cuando ayudes a que las personas vivan en paz los
unos con los otros porque es entonces cuando conocerás la paz que
proviene de ser parte de la familia de Dios.
Sé feliz cuando otros te tratan mal, porque tu recompensa será grande en el cielo.
¿Ves?, la felicidad no es un sentimiento traído por las cosas
que nos suceden. Es una actitud que tenemos debido a lo que pasa en
nuestro corazón. Necesitamos ser como la abejita, zumbando felizmente a
través de nuestra vida debido a lo que Dios ha hecho por nosotros.
Querido Padre, ayúdanos a tener la felicidad que deseas para
nosotros. La felicidad que viene, no de lo que nos pase, sino de lo que
ocurra dentro de nosotros. En el nombre de Jesús oramos. Amén.
Vamos a llenar éste CRUCI....Animo te ayudará el leer MATEO 5, 1-12.
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